Somos una bodega, no una consultora: hacemos vino. Pero cada caja de 6 que vendemos lleva un compromiso medible: medimos su huella con tu dirección real, la reducimos en nuestra cadena y compensamos hasta dejar 100 kg netos — unas 13 veces esa huella. Aquí está toda la metodología, sin humo. Versión técnica completa →
Calculamos las emisiones de cada vino con un enfoque de Análisis de Ciclo de Vida (LCA, ISO 14040/44), agrupadas según el GHG Protocol (Scope 1·2·3): de la viña a tu copa. La huella tiene una parte fija — producción y packaging, constante por botella — y una parte variable: el transporte, que se calcula con tu dirección real en el momento del pedido.
| Desglose por botella (75 cl) | kg CO₂e |
|---|---|
| Producción y embotellado | 0,55 |
| Botella de vidrio · 230 g | 0,15 |
| Tapón de caña de azúcar | 0,00 |
| Etiqueta FSC | 0,03 |
| Caja de cartón (prorrateada, caja de 6) | 0,05 |
| Precinto | 0,01 |
| Parte fija · constante por botella | 0,79 |
| Transporte hasta tu puerta | variable · con tu dirección |
Cifras estimadas con metodología propia sobre factores de referencia reconocidos; los valores oficiales se auditan de forma independiente.
El transporte es la única parte de la huella que depende de ti, así que no usamos medias por zona: cuando introduces tu dirección, calculamos la distancia real desde nuestro punto de expedición hasta tu puerta y la convertimos en kg de CO₂ con factores reconocidos (GLEC · ISO 14083).
≈ 0,10 kg de CO₂e por tonelada y kilómetro, con un factor de rodeo del +30% sobre la distancia en línea recta — los camiones no vuelan.
≈ 0,016 kg por tonelada·km. Baleares, Canarias y los destinos de ultramar añaden su tramo marítimo al cálculo.
Cada botella servida pesa ≈ 1,05 kg con packaging. Más botellas, más peso, más transporte: el cálculo lo refleja tal cual.
En el carrito y el checkout ves tu huella desglosada — fija, transporte y prudencia — antes de confirmar. Sin sorpresas.
Antes de compensar, asumimos que nuestra huella es un 50% mayor que la calculada. Preferimos pasarnos a quedarnos cortos: si el cálculo tuviera un error, la compensación lo cubre de sobra. Lo decimos claro en cada certificado.
Compensar no es una excusa para no reducir. El vidrio es lo que más pesa en la huella de un vino, y lo hemos llevado al límite: nuestra botella pesa 230 gramos — una de las más ligeras del mundo, un 62% menos que una estándar de 600 g. Y lo que sobra, fuera.
Secano, bajo rendimiento, sin químicos de síntesis. Certificación ecológica UE.
Viñedos propios de altura, cepas viejas en vaso, trabajo de proximidad.
Sobre la huella considerada (ya con el +50%) compensamos hasta dejar 100 kg netos por caja — unas 13 veces la huella de un pedido nacional. La compensación y la reducción se comunican por separado: no llamamos «neutro» al producto por compensar.
Retira créditos de carbono verificados (estándares como Verra y Gold Standard) de una cartera diversificada de proyectos climáticos. Cada compensación se retira de verdad, con número de serie y registro público. Es la prueba fehaciente de los 100 kg netos por caja.
Plantamos un árbol por caja, a tu nombre, con su especie, su ubicación y su URL única. Es el gesto que puedes visitar — y un extra que no contamos dentro de los 100 kg, para no inflar el dato.
Cada pedido genera un certificado con las emisiones reales, la huella considerada, lo compensado y tu aportación neta — con las referencias verificables de los créditos retirados. Cualquiera puede comprobarlo con el número de certificado, sin cuenta y sin pedir permiso.