Seguimos a Restaurante La Retama desde su primer pedido hasta que cuelga el sello en su carta. Certificado, panel y números son reales — y el mismo recorrido vale igual para un hotel, un bar de vino, una tienda o un catering. Al final entras en su cuenta demo y lo tocas tú.
La Retama pide 3 cajas de RUUUTS Nº4 (tinto de la casa). Elige cómo las quiere: con la etiqueta original del vino, o con su propia etiqueta diseñada en el editor — su marca fuera, el mismo vino dentro.

La etiqueta original del Nº4.
La de La Retama, diseñada en el editor — mismo vino dentro.
Con las botellas llega un certificado de CO₂ del pedido. Se calcula la huella (LCA + 50% de prudencia) y se compensan 100 kg netos por caja por encima de ella, más 1 árbol por caja. Este es el certificado real de La Retama:
Todo ordenado y descargable desde su cuenta. Así se ve el resumen de impacto:
Pone el sello con QR en su carta de vinos. Los comensales lo escanean y comprueban al instante que la compensación es real y verificada. Su compromiso deja de ser una frase: es un dato auditable.
Restaurante, bar de vino, tienda, catering… o un hotel. El recorrido es el mismo: pides tus cajas —para tu restaurante, tu bar, tus eventos o las habitaciones—, recibes tu certificado de CO₂ y comunicas tu compromiso con tu sello + QR y tu página de impacto. Un argumento verde que a los huéspedes les encanta y que puedes lucir en recepción, en la carta o en tu web.
Mismo pedido, mismo certificado, mismo panel. Comunica tu sostenibilidad a los huéspedes con tu sello y tu página de impacto.
Cualquier negocio de hostelería o venta sigue el mismo flujo, con su cuenta profesional y su tarifa.
Pide, recibe tus botellas con su certificado y comunícalo con tu sello. Todo medido, compensado y verificable.
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