Seis vinos de un viñedo de secano con cepas de cincuenta años. Están en las cartas de Bagá, Àbac y Aürt. Y desde hoy también pueden llevar tu nombre.
Ecológico certificado · desde 18,50 € la botella · te llega en 24-48 h
Una botella con tu nombre no es una botella con una pegatina. Es la que abres el día de tu boda. La que le regalas a tu madre cuando cumple setenta. La que pones en la mesa de tu restaurante con el nombre de la casa.
No hacemos seis vinos distintos: hacemos el mismo sitio de seis maneras. Todos vienen de las mismas laderas de caliza, todos fermentan solos y ninguno se filtra.
Las botellas van de seis en seis. Las cajas de tres y cinco litros, de una en una.
Las cepas tienen medio siglo y están en vaso, una a una, sin espaldera ni alambre. Nadie las riega: beben lo que llueve, que en Toledo no es mucho. Por eso dan poca uva. Y por eso la dan buena.
Se vendimia a mano. Fermenta solo, con las levaduras que trae la propia uva, en depósitos de hormigón, sin prisa y sin nada añadido. No filtramos, así que alguna vez verás un poso en el fondo: es la señal de que está vivo.
Al final ponemos menos de 30 miligramos de sulfitos por litro. La norma del vino ecológico permite hasta cien en un tinto y ciento cincuenta en un blanco; la del vino convencional, ciento cincuenta y doscientos. Nosotros ponemos lo justo para que el vino llegue entero, y ni un miligramo más.
Sale menos vino, cuesta más y lleva más tiempo. Lo hacemos igual, porque el atajo se nota en la copa.
Sabemos lo que emite este vino desde la cepa hasta que sale por la puerta de la bodega: el viñedo, el vidrio, el cartón, el tapón, la luz de la nave. Está calculado entero y publicado entero, para que lo mire quien quiera.
Con lo que no conseguimos evitar, la bodega compra créditos de carbono verificados y los retira. Los retira la bodega, no tu botella: no te vamos a decir que este vino es climáticamente neutro, porque no lo es. Lo que sí es, es medido.
Y por eso casi toda la gama va también en caja de tres y cinco litros. Pesa un tercio menos, aguanta tres semanas abierta en la nevera y, de paso, tiene mucho más sitio para tu etiqueta.
El mismo vino que está en Bagá y en Àbac, con tu marca en la etiqueta. Y lo que necesitas para poder contarlo sin que nadie te lo discuta.
Tu nombre en la etiqueta, con la calidad de una carta con estrella. Con la caja de tres litros el mínimo deja de ser de trescientas botellas.
Certificación ESO-002-EC, que la da un tercero y por eso se puede enseñar. Va en la botella y no cuesta nada explicarla.
La huella por botella y por copa, con el método al lado. Y un certificado a tu nombre que cualquiera puede comprobar con un código en nuestra web.
Cambia la ley europea de alegaciones ambientales y se caen expresiones que hoy usa medio sector. Te damos la lista de lo que ya no se puede poner y lo que sí, con las palabras exactas. No te damos eslóganes hechos: te damos datos, que es lo que aguanta.
«Vinos RUUUTS · ecológicos certificados (ESO-002-EC).
Huella calculada: 102 g de CO₂e por copa de 125 ml.»
↑ esto sí puedes ponerlo en tu carta a partir del 27 de septiembre. Te explicamos por qué, y qué no.
Una botella abierta se sirve tres o cuatro días. Una caja abierta, tres semanas. Puedes tener los seis RUUUTS a copas a la vez sin jugártela.
Si hoy calculas la huella de lo que compras por el dinero que gastas, estás declarando una media del sector que no tiene nada que ver con lo que emite este vino. Te damos el número real, con el método al lado, y pasas de estimar a saber.
Cambiar de método (esto de arriba), elegir la caja en vez de la botella —un tercio menos de huella por litro y un tercio menos de camión— y, desde 2027, las absorciones en cadena de valor.
La compensación. El GHG Protocol y los ESRS dejan los créditos fuera de tu inventario. Te lo decimos nosotros antes de que lo descubras tú.
Pasarlo a tus clientes. La misma herramienta te genera sus fichas con tu marca. Eres el único de sus proveedores que sabrá contestar cuando pregunten.
Están en las cartas de Bagá, Àbac, Aürt, Casa Nova, Xerta, L'Atelier y Ganz. Un sumiller de esos no pone en su carta un vino que no se sostenga.
Y los seis están siempre a copas en The Net Zero Wine Bar, en Barcelona. Ven, pruébalos, y luego decides.