El bag-in-box, medido con el baremo que usan los propios monopolios nórdicos para calcular su huella. Deja de ser una apuesta y pasa a ser aritmética suya.
Esta mañana te dije que darles nuestro dato era una apuesta que podía salir en contra. Con el bag-in-box no hay apuesta.
Los monopolios nórdicos encargaron en 2018 a Gaia Consulting un estudio de huella de envases, y es el que usan hoy para calcular su propia huella. Sus cifras, publicadas por Alko: vino en caja, 70 g CO₂e por litro. Botella de vidrio ligera de menos de 420 g, 525. Botella tradicional, 675.
Nuestro bag-in-box les baja la línea del envase un 87 % frente a la mejor botella posible — la nuestra incluida. Y los envases son, en palabras de Systembolaget, una cuarta parte de todo su impacto climático. No hace falta que nos crean, ni que les entreguemos ninguna ficha: gana con sus propios números, hoy.
Gaia Consulting para Alko, Systembolaget y Vinmonopolet, 2018 (aluminio actualizado en 2019). Solo envase, gramos de CO₂e por litro.
| Formato | g CO₂e / litro | Escala | Frente al vidrio ligero |
|---|---|---|---|
| Vino en caja (bag-in-box) ← nosotros | 70 | −87 % | |
| Cartón tipo brik | 85 | −84 % | |
| Pouch | 96 | −82 % | |
| Lata de aluminio | 190 | −64 % | |
| Botella PET | 245 | −53 % | |
| Botella de vidrio ligera (< 420 g) ← nuestro N.º 6 y la gama en vidrio | 525 | — | |
| Botella de vidrio tradicional (≈ 540 g) | 675 | +29 % |
Nuestro cálculo propio del envase de la botella —vidrio 400 g, tapón, etiqueta, cartón de la caja y precinto— da 493 g CO₂e por litro. Gaia asigna 525 a esa misma categoría. Estamos un 6 % por debajo de su valor estándar, que es exactamente donde tiene que estar una bodega con una botella más ligera que la mediana. El modelo v2 es sano. Lo que fallaba no era el método, era el formato que estábamos midiendo.
Con factores oficiales y los pesos que se han podido documentar. Los huecos van declarados, no rellenados.
| Componente (formato 3 L) | Peso | Factor | g CO₂e | Origen del peso |
|---|---|---|---|---|
| Bolsa interior multicapa (PE + barrera EVOH o PET metalizado) | 35 g | 2,964 | 103,7 | Smurfit Kappa Fabricante |
| Caja de cartón corrugado | 105 g | 1,097 | 115,2 | Derivado, no publicado |
| Grifo (PE + PP + elastómero) | 15 g | 2,575 | 38,6 | Supuesto |
| Total envase 3 L | 155 g | — | 257,6 | = 86 g CO₂e / litro |
Factores: DEFRA/DESNZ 2026, hoja Material use — film LDPE 2,964 · cartón circuito cerrado 1,097 · PP 2,575 kg CO₂e por kg de material.
Nuestra reconstrucción es un 23 % más alta que el valor estándar de Gaia. Eso es exactamente donde hay que estar: si nuestro cálculo propio saliera por debajo del valor de referencia sin poder justificarlo, no aguantaría la primera pregunta. Salir por arriba significa que somos conservadores y que cualquier verificación posterior solo puede mejorarnos.
Ningún fabricante publica el peso en gramos de la caja de 3 L ni del grifo por separado. Los 105 g de cartón están derivados de una afirmación de Smurfit Kappa (que en el formato de 3 L «solo el 25 % es plástico»), no leídos en una ficha técnica. Los 15 g del grifo son un supuesto mío.
Vacía un bag-in-box de 3 L y otro de 5 L, separa caja, bolsa y grifo, y pesa las seis piezas. Cinco minutos. Con eso el modelo pasa de reconstrucción a dato propio, y desaparece el único punto débil del cálculo. Del formato de 5 L no hay ni un peso publicado más allá de la bolsa (≈ 47 g según un transformador español), así que ahí la báscula no es una mejora: es la única fuente posible.
Sumando el vino al envase. Modelo RUUUTS v4.
| Línea | Botella 0,75 l | Bag-in-box | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Producción y embotellado Sin documentar | 0,733 | 0,733 | = |
| Envase | 0,493 | 0,086 | −83 % |
| Huella cradle-to-gate por litro | 1,227 kg | 0,819 kg | −33 % |
| Masa transportada por litro | 1,627 kg | 1,052 kg | −35 % |
| Transporte nacional (~1.000 km) | 0,211 | 0,137 | −35 % |
| Total puesto en cliente nacional | 1,438 kg/l | 0,956 kg/l | −34 % |
Si al documentar los 0,55 kg de «producción y embotellado» el número baja hacia los 0,28 de la referencia científica, la comparación pasa de −33 % a −47 %: 0,459 kg por litro en caja contra 0,867 en botella. Los dos deberes pendientes —pesar el envase y reconstruir la producción— se refuerzan el uno al otro. Es un escenario, no un resultado.
Llevamos dos días buscando cómo recuperar el derecho a decir algo a nivel de producto después del 27 de septiembre, cuando la compensación deje de poder sustentarlo. La respuesta estaba en el almacén. El considerando 12 admite la alegación de producto basada en el impacto real del ciclo de vida, y una comparación por litro entre nuestro propio bag-in-box y nuestra propia botella, con el cálculo abierto, es exactamente eso. No es un sello, no es un crédito, no es una promesa de futuro: es una reducción real dentro de nuestra cadena de valor.
El vino tranquilo «debe envasarse preferentemente en cartón, pouch, box, PET o lata». Systembolaget · criterios de la Gröna etiketten — traducción del sueco
Box está en la lista. La botella de vidrio, por ligera que sea, no está en ninguna versión de esa lista. Con la gama en bag-in-box no somos una bodega que cumple el requisito mínimo de peso: somos el formato hacia el que están empujando el mercado, y llevamos años.
102 gramos de CO₂ por copa frente a 153. Es la cifra que se puede poner en una carta, en una pizarra y en la factura de un restaurante — con la ficha metodológica detrás y sin una sola palabra prohibida.
Es la crítica estándar al formato y tiene fundamento técnico: la bolsa mezcla polietileno con una barrera de EVOH o de poliéster metalizado, y esa combinación no se separa en una planta de reciclado convencional. El Reglamento europeo de Envases y Residuos de Envases exige un 80 % de reciclabilidad por diseño. Si el consumidor no separa la bolsa de la caja, el conjunto no llega; si las separa, ambas partes por separado pueden superar el 90 %.
La industria ya tiene respuesta y hay que preguntarle a nuestro proveedor cuál usa: Scholle IPN fabrica una bolsa 100 % monomaterial de polietileno, reconocida como reciclable por la Association of Plastic Recyclers, y Smurfit Westrock lanzó en 2024 el diseño EasySplit, pensado para que caja y bolsa se separen sin esfuerzo. Si nuestra bolsa no es monomaterial, cambiarla es la mejora más rentable del proyecto: cierra el único flanco del formato justo antes de que sea obligatorio.
No hay ninguna cifra oficial publicada de tasa real de reciclaje del bag-in-box en Europa. Ni ADEME, ni los organismos europeos de reciclaje, ni la literatura académica. Es un hueco del sector, no de nuestra búsqueda. Significa que nadie puede atacarnos con un número — y que nosotros tampoco podemos defendernos con uno.
| Dato | Estado |
|---|---|
| Baremo Gaia completo (70 / 85 / 96 / 190 / 245 / 525 / 675 g CO₂e por litro) y los pesos de referencia del vidrio (<420 g y ≈540 g) | Publicado por Alko |
| Estudio encargado por Alko, Systembolaget y Vinmonopolet a Gaia Consulting; cálculos de 2018, aluminio de 2019 | Publicado por Alko |
| Los envases son una cuarta parte del impacto climático total de Systembolaget; la botella de vidrio tiene casi 9 veces el impacto de un envase de cartón | Systembolaget |
| «Box» en la lista de formatos preferidos de la Gröna etiketten para vino tranquilo | Systembolaget |
| Factores DEFRA/DESNZ 2026 de film LDPE, cartón y PP | Espejo del Excel oficial |
| Peso de la bolsa de 3 L: 35 g | Cifra de fabricante |
| Peso de la caja de 3 L: 105 g | Derivado por mí |
| Peso del grifo: 15 g | Supuesto mío |
| Formato de 5 L completo — solo hay peso publicado de la bolsa (≈47 g) | Sin datos |
| Los 0,733 kg/l de «producción y embotellado» (heredados del modelo antiguo) | Sin documentar |
| Que la producción sea idéntica en botella y en BiB (la línea de llenado no es la misma) | Simplificación |
| Distancia y modo de transporte a los mercados nórdicos | No calculado |
Las cifras de este documento son defendibles internamente y suficientes para decidir estrategia, pero llevan dos pesos supuestos. Hasta que no haya báscula, la cifra que se comunica fuera es la de Gaia —que es la suya, no la nuestra, y por eso nadie la discute— y la nuestra se presenta como «cálculo propio en revisión». En cuanto tengamos los pesos reales, el número pasa a ser nuestro y se puede publicar con la ficha metodológica.